martes, 12 de marzo de 2013

Modelos



Dicen que la vista, como los demás sentidos, nos engañan.  Y así generalizan a que toda la realidad que nos rodea podrían ser falsas percepciones. Yo creo que simplemente son pequeños errores a causa de esquemas mentales y representaciones rápidas, que en ciertos casos son adaptativos. Pero no más que excepciones de eficacia de nuestro sistema.
También, dicen escépticos, que no podemos comprobar ni demostrar que la realidad tal y como la conocemos no sean errores sistemáticos en su totalidad.

Es cierto que no podemos centrarnos sólo en que el mundo es una simple realidad exenta de errores cognitivos, nuestra mente es un procesador de los estímulos que percibimos, no podemos deshacernos de ella. Es evidente que la mente es un factor más que interviene en el proceso de reconocer la realidad. Si buscásemos errores dentro de un proceso entero de percepción, podríamos establecer el error en el estímulo mismo, en el sentido (vista, tacto…) o en cualquiera de los procesos mentales que llevan al entendimiento y representación de ese estímulo (mente). Así, tanto procesos internos como externos nos determinan. Por eso, aunque quiero creer y seguiré indagando en buscar una realidad ajena e individualizada a la mente humana, tendré que tener en cuenta en todo momento que cualquier conocimiento es construido, y por una causa o por otra depende de la mente, y de todos los procesos que la subyacen, experiencias en su mayor medida.

Cando exista un problema, daremos pautas para una solución directa,  y cuando no sea posible, entonces tocará cambiar el punto de vista sobre la realidad.

domingo, 7 de octubre de 2012




Con la música expresamos emociones cuando con el lenguaje no sabemos expresarlas. Es una forma de decir lo que ni si quiera es idea en nuestra cabeza, solo sentimiento. Lo que está muy dentro de nuestra mente, ese resto inconsciente.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Clarity


Suelo notar que las demandas que me suscita el entorno son muchas más de las que mis capacidades pueden responder. Cuando todo es cuestión de percepciones subjetivas.
Me calma el aire de septiembre, no se respira de igual manera que todos los años anteriores. Me asusta pero a la vez tengo la oportunidad de crear unas sensaciones distintas, aunque me cueste hacerlo. El tiempo nos resta esa visión o fuerza de hacer de cada contexto un sentimiento único. Me gustaría saber si no es algo propio.

Esa seguridad de la primera vez.
 
La felicidad no está en vivir el momento esperado. La mayoría se encuentra en todos los momentos anteriores en los que esperas que llegue.
La felicidad no está  en la suerte misma o la fortuna gratuita, sino en el sentimiento de autorrealización y logro.
Hay cosas que se nos han escapado de la conciencia. Cosas tan simples y tan innatas que cualquiera podría darse cuenta mirándose a sí mismo pulido de culturas y mentiras. En lo más profundo, lo que nos pide la misma naturaleza del ser, se encuentran muchas de las respuestas a las preguntas científicas.

sábado, 25 de agosto de 2012

Act



Cada vez que pasa un verano los estímulos se perciben distintos, el ambiente que parecía el mismo y que era el que antes rodeaba tu vida ha cambiado de sentido. Ya no se ve del mismo color, ni con la misma nitidez, ya no huele el aire como antes. Las sensaciones son distintas. Y no siempre son distintas negativamente.
Un viaje más, en el que después de llenarme del afecto, sentimientos y pensamientos de esa gente que son al mismo tiempo allegados pero lejanos a mí... me doy cuenta de que es algo que necesito de vez en cuando. Quizás subestime esa necesidad y más en estos tiempos en los que uno se siente dueño de su vida y se cree capaz de todo. Lo intento. Intento no ser ese algo más que hay ahí, quieta, sin transformar ni el más mínimo átomo del ambiente que me rodea, lo que quizás sin querer he pretendido y me haya equivocado. Tenemos que tener fuerza de ser, de voluntad, de construir lo que sueñas y destruir lo que desprecias. Hay que tener esa motivación para obtener resultados. El sentimiento de culpabilidad es de los peores sentimientos que existen, y no se puede vivir con ellos eternamente. El error es innato de las personas, es incluso necesario.


domingo, 22 de julio de 2012

26.06



Nada es comparable con esos instantes en los que decir un te quiero deja de sonar forzado o sobreactuado.
No, no cambiaría nada esas noches a su lado. Esas caricias tan naturales que crecen de sus manos.
Cómo le digo yo que me hace feliz estar con él haciendo cualquier tontería que se nos ocurra, decir cualquier cosa que te venga a la mente, tener esa libertad de darle un beso o un achuchón cada vez que se antoje, esa confianza que va forjándose, es algo que no es atribuible a la razón, es algo que sale de dentro. La plenitud de sentirte feliz, realizado, a gusto con alguien, la plenitud de dormir cada noche después de verle los ojos, es algo que no cambiaría por nada del mundo.

sábado, 16 de junio de 2012

Sin reflexión

Hay pensamientos que surgen sin saber qué causa atribuirle, ni por qué están ahí, y si realmente tiene algo de objetividad ahí afuera. Es indiferencia lo que se ve por todos lados. Falta de afectividad y pocas miradas reales. Ya no se ve complicidad, ni confianza o asertividad. El mundo que nos rodea cada día se vuelve más frío, mucho más suyo.

Ahora mismo poco puedo pensar, solo sé que en el momento en el que me encuentro debo centrarme en acabar este año lo mejor posible. Una vez más, sin prisas y sin agobios. Sin miedos, y obteniendo buenos resultados. No hay nada que me atormente. No hay nada nocivo que me invada los pensamientos o me impida dormir por las noches. Aunque si hay algo que me quita el sueño de manera puntual, es la necesidad que surje por pensar en él, y es que me encanta hablar con él, y aunque no me deje dormir a veces,  adoro echarle de menos cada noche.

Me siento a gusto. No puedo pedir nada más. Es hora de paz, tranquilidad, por una vez en mucho tiempo tengo la certeza de que no hay conflictos. Los que más lo habían originado, ya no están, al menos no tanto como antes, y los problemas que antes tenía  ya no existen. Se han disuelto con el tiempo. Con las circunstancias. Todos cambiamos, cambiamos por acontecimientos externos, cambiamos porque es nuestro cambiar. Hay cambio, pero cuando nos juntamos volvemos a hablar como aquellos tiempos, gritando para ver a quién se le oye más, seguimos siendo los dos de siempre los que terminamos picándonos y discutiendo por ver quién lleva la razón, y cada uno con sus rasgos, estables por definición, de siempre.

Si hay algo que he aprendido es a saber valorar los momentos un poquito más. A ser un poquito menos dependiente, a intentar interiorizar que ocurra lo que ocurra, en cualquier caso, siempre se puede luchar y mantener de pie.

A medida que crecemos las palabras tienen menor valor, en cambio los actos son los que van tomando forma.

Muchos sentimientos para tan pocas palabras. Y creo es así como debe ser.

jueves, 12 de abril de 2012

Efecto recencia

Y es que a veces siento que estoy dentro de una burbuja, donde me protejo de todo lo malo. Donde me distancio de los extremos, dirigiéndome a la objetividad. Lo relativo abunda, la duda persiste, no podemos tener ideas claras, posturas arraigadas, solo hay pequeños matices correctos éticamente. Y es que lo que para unos es bueno, para otros es inevitablemente malo. No, en este mundo no hay justicia, la naturaleza no la creó. Nos creó para luchar contra los demás. Cada día estoy más segura de que la respuesta a muchos de los problemas científicos se puede resolver con la adaptación al medio. Y es que si esa idea es cierta todo cobraría sentido.


Mientras unos se dedican a vivir, otros se dedican a pensar por qué vivimos. Y es que es mucho el precio que nos cuesta destapar el cielo de estrellas para ver que quizás no haya nada más allá. Y una vez que logras destapar un poquito, es imposible volver a vivir de igual manera. La motivación del saber por saber es una droga, los que la tienen suelen creer que es universal, pero realmente muy pocos se preocupan de hacerse preguntas.


Y es ahora cuando me viene a la mente algo que pensaba de muy pequeña, y es que creía que las palabras no importaban, pensaba que había demasiados malentendidos en el mundo por culpa de ellas, creía que el lenguaje era un obstáculo para la verdad, sería tan fácil transmitir ideas tal y como las tenemos en la mente sin tener que arriesgarnos a que la gente las malinterprete cuando las decimos, se resolverían tantas cosas, se iría tan rápido...




Ahora mismo hay algo que me hace sentir muy bien. Hay alguien que me proporciona todo lo que necesito para completarme como persona. Como dice él, no hay razón para este sentimiento, simplemente lo siento, y si la hay no quiero saberla. Logra que me emocione, que suspire, hace que sienta que haya personas increíbles en el mundo. No entiendo cómo puede existir alguien tan fiel, con tanta bondad dentro de sí. Aunque me esté protegiendo a mi misma por el miedo a sufrir, dentro de mí está forjándose un sentimiento inevitable, y ahora no tengo miedo a experimentarlo. Nadie podría haberme quitado ese miedo, desde luego soy afortunada. Soy afortunada por tener la oportunidad de hacerle sentir algo que jamás ha sentido.
Con él solo quiero dejarme llevar, quiero mirar la hora y volverme a sorprender de lo rápido que pasa el tiempo cuando lo único importante en ese momento sea mirarle a los ojos o cogerle de la mano.

Escucha el Tema